martes, 16 de abril de 2013

Guepardo rey

El gen del guepardo rey es recesivo. Lo que diferencia a esta especie de los otros guepardos son los manchas más oscuras y alargadas, pero genéticamente son iguales a los otros guepardos. La homogeneidad genética entre las poblaciones de guepardo puede hacerlos más vulnerables a las enfermedades.

Leones blancos



El león blanco se encuentra ocasionalmente en las reservas naturales de África del Sur, y se cría selectivamente en muchos zoológicos del mundo entero. Según las creencias africanas, este animal es divino y si se cruza en tu camino da felicidad
Cría de leones blancos
El color de los leones blancos viene de un gen recesivo inhibidor del color, que es igualmente responsable del color de los tigres blancos. Los leones pueden entonces hacer el objetivo de una cría selectiva destinada a obtener linajes de leones blancos para zoos y circos. Como para los tigres blancos, esta crianza presenta riesgos de consanguinidad y la aparición de problemas genéticos como problemas cardiacos o de parálisis.

lunes, 15 de abril de 2013

Kirara



Kirara es la acompañante de Sango, se le fue entregada cuando era muy pequeña. Kirara es, en realidad, lo que en la mitología japonesa se denomina "mononoke", es decir, una criatura guardiana de espacios naturales. Por lo tanto, Kirara es una criatura mágica, que en este caso se ha hecho amiga de Sango y la acompaña voluntariamente a todas partes, ayudándola a ella y sus amigos en todas sus batallas.
INFORMANCION DEL PERSONAJE
Debido a su naturaleza mágica, tiene una fuerza sobrenatural, vuela y ofrece un aspecto fantástico: un felino de dos colas y con grandes ojos rojos. Además, puede presentar dos formas distintas, dependiendo de la situación en que se encuentre. Así, en situaciones de calma, presenta una forma pequeña, muy sencilla e inofensiva, como una gatita de color crema que tiene una mancha negra en forma de rombo en la frente, así como las orejas, las patas y dos franjas en cada punta de las dos colas de color negro. Sin embargo, ante cualquier peligro y siempre que sea necesario llevar a un amigo sobre su lomo Kirara adopta una forma mucho más impresionante: aumenta enormemente su tamaño, los colmillos se le alargan hasta parecer un prehistórico tigre dientes de sable, le crece una mata de pelo leonina en el cuello y tanto sus patas como las puntas de su cola estallan en llamas. Es bajo esta forma con la que Kirara despliega toda su fuerza mágica, su capacidad de volar y resistencia al fuego.
No sólo es una gran aliada sino que durante casi toda la historia, le sirve de transporte a Miroku y a Sango, y una que otra vez a Shippo. Kagome viaja en la espalda de Inuyasha,pero solo monta en ella cuando se enfada con este,por lo tanto le quita una carga a Kirara. En el anime se muestra que Kirara combatio al lado de Midoriko,lo que hace suponer que tiene mas edad de la que aparenta.Se muestra como una gran ayuda para Inuyasha ya que a veces Inuyasha entrena con ella para el uso de su espada e incluso le ha ayudado a combatir contra algunos enemigos como Entei, el caballo demonio de Hakudoshi. Tambien aparece "otra" Kirara llamada Kuroro, la que aparece junto a sus crias.

NEKOMATA



HISTORIA
El nekomata surge como una leyenda urbana cuando Japón sufría una crisis en el siglo XVII. La población de ratas aumenta en el año de 1602, causando estragos en la producción del arroz y la seda. En ese tiempo se decreta que nadie podía poseer, vender ni comprar gatos, todos debían ser puestos en libertad. La raza más común era el bobtail japonés, el icónico gato callejero que no tiene cola y que ronda por las calles de Japón. Debido a que esta raza no tiene cola, comenzaron a surgir leyendas que hablaban de la razón por la cual el bobtail japonés no tenía cola. La que hizo que surgiera el nekomata hablaba que a los gatos que se les dejaba crecer la cola se convertirían en nekomata.
Según el folklore, un gato doméstico puede convertirse en un bakeneko cuando ha vivido cierta cantidad de años, cuando ha alcanzado un kan (3.75kg) de peso o si se le permite tener cola larga; en el último caso, su cola se bifurcará (se dividirá) y se llamará nekomata.
FOLKLORE
El nekomata es una criatura mitológica japonesa que se cree que evoluciona de los gatos domésticos. Se creía que cuando un gato llegaba a una cierta cantidad de años de vida, su rabo empezaría a dividirse lentamente en dos, a la vez que desarrollaría poderes mágicos, principalmente aquellos relacionados con la nigromancia y chamanismo. Gesticulando con sus rabos o con sus patas delanteras (ya que caminaría erguido), los nekomata animarían y controlarían a los muertos. Los nekomatas, en entornos salvajes, se alimentarían de carroña proveniente de cuerpos muertos. No todos los gatos se convierten en nekomatas, sino que deben producirse ciertas situaciones, generalmente relacionadas con la alimentación del gato, como beber sangre humana, alimentarse de un cadáver humano o de una serpiente, etc.
Aunque el comportamiento de los nekomatas se suele comparar al de los gatos comunes, solían tener contínuas trifulcas, especialmente los gatos viejos y maltratados que eran normalmente más poderosos que el nekomata medio. Para vengarse, esos nekomatas controlaban a los familiares muertos de los maltratadores, persiguiéndolos hasta que fueran compensados con comida, disculpas y atención.
Por último, algunas historias del folclore japonés afirmaban que el nekomata podía alternar entre su forma original y otra apariencia humana. Aun así, al contrario que la más común nekomusume (mujer-gata), los nekomata hembra aparentaban ser más viejas, mostrar malos hábitos en público y tener siempre un halo de terror alrededor de ellas, que si estaba en contacto con la gente durante un largo período podría causar enfermedad y peste.
Las primeras referencias a la figura de los nekomata se remontan al período Kamakura (1192-1333) donde con ese nombre se denomina a un gato demoníaco que devora a los humanos y adopta su fisonomía. Los tres cuentos de este tipo de gato por excelencia son el gato de Okazaki, el gato de Arima y el gato de Nabeshima.
No todos los nekomata son malvados; en algunas historias son leales y amables con sus propietarios. Una de ellas es la historia de Tama, un nekomata cuyo propietario era un sacerdote muy pobre que vivía en un ruinoso templo en Setagaya, al oeste de Tokio. El sacerdote le dijo a Tama: Te he cuidado a pesar de mi pobreza, ¿no podrías hacer algo por este templo?. Un día Naotaka, el señor del distrito de Hikone, se puso debajo de un árbol debajo del templo para evitar mojarse con la lluvia. Naotaka se dio cuenta de que había un gato que maullaba delante de la puerta del templo, llamándole. Mientras se dirigía hacia él, un rayo cayó sobre el árbol. Después del incidente, Naotaka se hizo amigo del sacerdote del templo, lo convirtió en el templo de su familia y donó grandes cantidades de dinero para repararlo. Cuando el gato Tama murió, el sacerdote le construyó una tumba, y finalmente sobre él se construyó un santuario sobre ella.


Los tigres blancos son ejemplares de tigre (Panthera tigris) con una condición genética que casi elimina el pigmento de su coloración normalmente anaranjada, aunque las rayas negras no se ven afectadas. Esto ocurre cuando un tigre hereda dos copias del gen recesivo para la coloración pálida: nariz rosa, ojos color azul hielo, y piel de color blanca crema con rayas negras, grises o de color chocolate.
Los tigres blancos no constituyen una subespecie separada y son fértiles con los tigres naranjas, aunque todas las crías resultantes serán heterocigotos por el gen recesivo, y su coloración será naranja. La única excepción sería si el progenitor naranja fuese también un tigre heterocigoto con gen recesivo para coloración pálida, lo que le daría un 50% de posibilidades de ser doblemente recesivo para blanco o heterocigoto para naranja.
Comparado con los tigres naranja sin el gen blanco, los tigres blancos tienden a ser más grandes tanto en el nacimiento como en su máximo tamaño de adulto. Esto puede haberles dado una ventaja a pesar de su coloración inusual. Los tigres naranjas heterocigotos tienden también a ser más grandes que otros tigres. En 1960, Kailash Sankhala (director del zoológico de Nueva Delhi) sugirió que «una de las funciones del gen blanco puede haber sido mantener el gen de tamaño en la población, en caso de que se necesitara».
Los tigres blancos generalmente son de la subespecie del tigre de Bengala (Panthera tigris tigris) o del tigre siberiano (Panthera tigris altaica), aunque hay datos históricos de aparición en varias subespecies más. Actualmente, varios cientos de tigres blancos están en cautiverio alrededor del mundo, con 100 de ellos en India, y su cantidad está en aumento. La población actual incluye a tigres de Bengala puros e híbridos de Bengala y siberiano, pero es incierto si el gen recesivo del blanco vino sólo de los de Bengalas o de los siberianos.
La coloración inusual de los tigres blancos les ha hecho populares en los zoológicos y en espectáculos de animales exóticos. Los magos Siegfried y Roy son famosos por haber criado y entrenado tigres blancos para sus números, refiriéndose a ellos como «tigres reales blancos», tal vez por la asociación del tigre blanco con el majarás de Rewa (India).
Es un mito que los tigres blancos no prosperan en la vida salvaje, donde pequeños grupos se han criado blancos por generaciones.
A. A. Dunbar Brander escribió en Animales salvajes en India Central (de 1923):
Los tigres blancos aparecen ocasionalmente. Hay crianza regular de estos animales en la vecindad de Amarkantak, en el empalme del estado de Rewa y de los distritos de Mandla y Bilaspur. Cuando estuve por última vez en Mandla en 1919, había una tigresa y dos o tres cachorros. En 1915 se capturó a un macho en el estado de Rewa y fue mantenido en confinamiento. Una descripción excelente de este animal por Mr. Scott de la policía india fue publicada en el vol. 27, núm. 47, de la Revista de Historia natural de la Sociedad de Bombay.